Movimiento Zapatista

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alezatf
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Movimiento Zapatista

Mensaje por alezatf el 17/10/2010, 2:02 pm

Movimiento zapatista:
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), organización armada mexicana constituida por campesinos pertenecientes a los grupos indígenas chamula, tzeltal, tojolabal, chol y lacandón. En 1994 se rebeló, en el estado mexicano de Chiapas, a las órdenes de una pequeña cúpula militar, liderada por el mestizo subcomandante Marcos. El nombre del movimiento hacía honor al revolucionario Emiliano Zapata.

Villa y Zapata apoyaron por razones prácticas el movimiento burgués-liberal que iniciaba Madero contra Porfirio Díaz. El dictador, en el poder desde 1876, se retira tras una guerra civil (1911) que se basa en la exigencia del respeto a los derechos de indígenas y campesinos. El desacuerdo de Aguascalientes (1914) que separó a Villa y Zapata del resto, se generó en gran medida por el rechazo de los constitucionalistas a las expropiaciones de una tercera parte de cada gran latifundio.

Presidencia de Salinas de Gortari:
Antes de la rebelión, el presidente Salinas de Gortari, perteneciente al PRI, se enfrentaba a serios problemas. Gracias a un ambicioso programa de modernización, logró revitalizar la economía, estimulando las exportaciones, apoyando el libre comercio con EE.UU., y asumiendo el liderazgo para lograr un acuerdo de libre comercio entre los países de Centroamérica (1991). Uno de sus primeros actos de gobierno fue la puesta en marcha del Programa Nacional de Solidaridad (PRONASOL), objeto de numerosas críticas. Los últimos días de su presidencia volvieron a complicarse seriamente con el asesinato en Tijuana del candidato del PRI Luis Donaldo Colossio. Muchos pensaron en una conspiración a la que pudieran estar involucrados elementos de la vieja guardia del PRI, así como los narcotraficantes. Algo similar se sospechó sobre el asesinato del secretario general del PRI Francisco Ruiz Massieu, de la corriente reformista del partido. El transcurso de las investigaciones sobre estos asesinatos supuso una crisis para el gobierno de Zedillo al poner de manifiesto la corrupción en la justicia mexicana, y las relaciones del narcotráfico y elementos de la élite política del PRI.

La rebelión se inició el 1 de enero de 1994 contra el gobierno Salinas de Gortari, aprovechando que en esa fecha se producía la incorporación de México al Tratado de Libre Comercio Norteamericano (TLC). El motivo de la sublevación fue la protesta ante la situación de extrema pobreza de los indígenas y campesinos de todo el país, la reivindicación de propiedad sobre las tierras arrebatadas a las comunidades indígenas, un mejor reparto de la riqueza y la participación de las diferentes etnias tanto en la organización de su estado como de la República en su conjunto, con el objeto de que fueran respetadas y valoradas las diferentes culturas de los grupos que viven en todo el país. Pese a ser uno de los estados mexicanos que posee mayores recursos naturales (petróleo, maderas, minas y tierras fértiles para la práctica agrícola), en Chiapas es donde la desigualdad entre los distintos sectores sociales se ha mostrado históricamente de una manera más patente, ya que su organización sociopolítica sigue apoyada en las viejas estructuras sociales y políticas de carácter autoritario y latifundista.

Enfrentamiento armado:
La ocupación de diversos municipios fue respondida con el envío de tropas federales a las ciudades tomadas por el EZLN, con enfrentamientos entre los indígenas y campesinos, de un lado, y el Ejército federal, de otro, en las principales ciudades del estado, incluidas San Cristóbal de las Casas y Ocosingo. Los zapatistas se retiraron voluntariamente a sus bases de la selva y consiguieron frenar el avance del ejército hacia ellas. La opinión pública era contraria a la prolongación de los enfrentamientos armados. Este clima de violencia hizo que el gobierno mexicano enviara mediadores como el ex jefe de gobierno (alcalde o regente) del Departamento del Distrito Federal, Manuel Camacho, y el obispo de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz. El presidente nombró a Jorge Carpizo, que había presidido la Comisión nacional de derechos humanos, como nuevo titular de la cartera de Gobernación. Los mediadores negociaron una salida pacífica al conflicto a cambio de ciertas concesiones, entre las que se encontraba la supresión del candidato del PRI al gobierno del estado, perteneciente a la oligarquía chiapaneca. La Iglesia de dicho estado apoyó el diálogo y se mantuvo al lado de los indígenas y campesinos, defendiendo sus derechos más básicos. No obstante la tregua obtenida, se abrió en la zona un clima de hostilidades que dejó sin solución el conflicto.

Primer consenso gobierno-guerrilla (19/01/96):
Se acordó incorporar en la Constitución el reconocimiento de la autonomía indígena. Meses después, el EZLN acordó transformarse en un grupo político para participar en una mayor democratización del país. Esta transformación no se llevó a efecto, de alguna manera, hasta septiembre de 1997, cuando fue anunciada en la capital mexicana la creación del Frente Zapatista de Liberación Nacional (FZLN) como brazo político del zapatismo, después de una multitudinaria manifestación. La paralización del proceso de acuerdos firmados con el gobierno de Zedillo, tras el intento de éste ya en marzo de 1996 de adecuarlo a la Constitución mexicana, motivó la creación de dicho frente, del cual el propio subcomandante Marcos se separó inmediatamente para reivindicar el carácter de lucha del zapatismo originario.

Matanza de Acteal (22/12/97):
Un grupo paramilitar asesinó en la localidad chiapaneca de Acteal (municipio de Chenalhó) a varios centenares de campesinos, en una zona cercana a la dominada por los zapatistas. El presidente Zedillo aceleró el proceso negociador con los guerrilleros y destituyó al ministro del Interior Emilio Chuayffet, al tiempo que se procedía a la persecución y detención de los criminales, así como al cercamiento del cuartel general zapatista en la selva Lacandona a principios de enero de 1998 por parte del Ejército mexicano, sin obtener la captura del subcomandante Marcos. El 2 de abril de 1998 resultó arrestado el general Julio César Santiago Díaz bajo la acusación de complicidad en la matanza de Acteal. Su destacamento se había inhibido de socorrer a los atacados. Dos meses más tarde, el obispo Samuel Ruiz García abandonó su mediación entre el gobierno de Zedillo y los zapatistas después de acusar a aquél de perseguir su actividad conciliadora. La Comisión Nacional de Intermediación presidida por Ruiz se disolvió de inmediato. A mediados de ese mismo mes de junio murieron nueve personas en un choque entre las fuerzas de seguridad y miembros del EZLN en El Bosque, municipio controlado por los zapatistas desde diciembre de 1994 y que estaba siendo desmantelado por el Ejército mexicano en el momento del combate.

El obispo Samuel Ruiz García:
Sufrió un atentado el 4 de noviembre de 1997. Presidía entonces la mediadora Comisión Nacional de Intermediación, órgano encargado de contribuir a la pacificación de aquel estado. Varios pistoleros que el subcomandante Marcos denunció como agentes parapoliciales, emboscaron y dispararon contra el obispo, produciéndose varios heridos en una comitiva. La segunda acción violenta fue el asesinato de 45 indígenas tzotzilas en Acteal, la mayoría mujeres y niños, por un comando paramilitar; una auténtica masacre que levantó un clamor de indignaciones contra el Gobierno por, como mínimo, su inacción para proceder contra aquellas bandas al servicio de los terrateniente. La Iglesia católica exigió la destitución del gobernador del estado, Julio César Ruiz Fierro, acusándole de saber con antelación el propósito de los asesinos. El subcomandante Marcos acusó al Gobierno de intentar la aniquilación de la población indígena. Con el pretexto de la matanza el Ejércto desplegó nuevos efectivos e intentó destruir el cuartel zapatista, en busca de Marcos, acción condenada por el obispo Ruiz. Por su parte, ante la indignación general, el presidente Zedillo destituyó simultáneamente al secretario del Ministerio de la Gobernación, Emilio Chuayffet, acusado desde Chiapas de ser el instigador de la masacre, al tiempo que dimitía el gobernador de Chiapas, Ruiz Ferro. Mientras en esta guerra sucia y sorda, el Ejército presentaba testimonios documentales que vinculaban al obispo con el zapatismo insurgente, acusación enérgicamente rechazada por el obispado. El día 24, el Gobierno, en signo de buena voluntad, liberó a 300 presos zapatistas, en un intento de recuperar el diálogo perdido con el EZLN. Sin embargo, el 16 de febrero, un portavoz del movimiento señaló que seguirá la lucha hasta que se encuentre una respuesta a las demandas de justicia social y libertad. Inmediatamente, el propio presidente Zedillo responsabilizó al EZLN por negarse al diálogo. Los zapatistas reaccionaron creando un brazo de diálogo. El Gobierno restringió el acceso a personas extranjeras en Chiapas y expulsó a 200 de ellos, la mayoría españoles, italianos y franceses, acusados de actividades políticas. El día 13 de marzo, el presidente Zedillo propso un modelo de autonomía limitada en materia de derechos y cultura. (Fuente: Espasa)

El proceso de paz en Chiapas se reanudó, dos años después de su interrupción, el 20 de noviembre de 1998. Tanto el Congreso mexicano como el EZLN abrieron en San Cristóbal de las Casas nuevas negociaciones a través de la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa), compuesta por 18 delegados de los principales partidos y 29 miembros de la guerrilla. Tres días más tarde, las conversaciones fueron abandonadas por los zapatistas sin haberse logrado avance alguno. El 24 de febrero de 2001, durante la presidencia de Fox; Marcos y otros 23 líderes zapatistas iniciaron en San Cristóbal de las Casas una marcha pacífica hacia la ciudad de México, a la que llegaron el 11 de marzo tras haber recorrido 12 estados. El día 28 de ese último mes, un miembro del EZLN habló desde la tribuna del Congreso mexicano, defendiendo la aprobación de una ley sobre derechos y culturas indígenas que concediera también una amplia autonomía a las 57 etnias del país. Fue el punto de partida para la reactivación del diálogo con el gobierno, que ya en diciembre del año anterior (cuando inició su mandato) había elevado al Congreso un proyecto de ley en tal sentido y desmantelado retenes militares en Chiapas.

Insurgencia zapatista (1994):
En México, a partir de que en 1977 el gobierno de López Portillo ofreció privilegios a los partidos políticos que se registraran para los procesos electorales, se encendió la luz verde para que en la izquierda surgieran decenas de estos organismos "legalizados"; sin embargo, en el campo se registró la aparición de un mayor número de grupos guerrilleros. Antes de las medidas mediatizadoras reyesherolianas de ese año, se vivía en la izquierda un proceso inverso: había menor número de guerrillas, pero casi un centenar de pequeños partidos de izquierda "ilegales". En los hechos, partidos y guerrillas proclaman abiertamente que luchaban por el poder para construir una sociedad socialista parecida a la rusa, a la china o a la cubana. Casi todos buscaban el poder para el partido o para el pequeño grupo dirigente; sólo los autogestionarios hablaban del poder directo para los trabajadores, pero siempre se hablaba y se pensaba en el Poder. El surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), levantado en armas el 1 de enero de 1994 en el estado de Chiapas contra el gobierno mexicano, introdujo un planteamiento radicalmente diferente al predominante hasta entonces: buscar movilizar a la población por sus demandas inmediatas y contra las políticas de Estado, con el objetivo de desarrollar la conciencia de sus derechos colectivos; así como lograr que los funcionarios gobiernen obedeciendo. A partir de ese planteamiento de origen anarquista, que el mismo Emiliano Zapata proclamó durante sus luchas revolucionarias de 1910-19, despreciando el poder presidencial para poner adelante la consigna de Tierra y Libertad, el EZLN introduce otro objetivo, otro estilo de hacer política y hace desaparecer cualquier posibilidad de convertir el zapatismo en un instrumento que sirva para alcanzar diputaciones, gubernaturas y demás cargos funcionariales o electorales.

Mientras los dirigentes de partidos, de sindicatos, de profesionistas, de empresarios, luchan abiertamente por el poder personal o de grupo dentro de sus organismos y dentro del gobierno, el EZLN proclama que la batalla no es electoral ni por conquistar cargos, sino la que debe darse entre los trabajadores para que sean ellos mismos los que de manera colectiva determinen lo que hay que hacer en cada momento para que todos sean beneficiados. La batalla contra el poder es larga porque deben extirparse viejas formas de pensar y modelos de control que se resisten a morir, pero sobre todo un gran poder económico local y transnacional dispuesto a usar todos sus recursos contra cualquier rebelión. Pero la única lucha real es la que se da desde abajo, de manera consciente y horizontal sin preclaros y autoproclamados dirigentes que pudieran decir con los zapatistas: "todo para todos, nada para nosotros". (P.Echeverría)

http://mgar.net/soc/zapatista.htm

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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por ·¦·Füµ®€R·¦· el 17/10/2010, 2:05 pm

Cheque el documental de La Jornada, Cronicas de una Rebelión, salen los PC-7.


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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por metal-zen el 17/10/2010, 3:36 pm








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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por Belcebu el 23/10/2010, 9:19 am

Porfin me tome tiempo para leer este post, excelente informacion, gracias por compartirla


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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por SKULL67 el 23/10/2010, 2:46 pm

·¦·Füµ®€R·¦· escribió:Cheque el documental de La Jornada, Cronicas de una Rebelión, salen los PC-7.

jajaj see, salen los inches PC-7 reventando a los zapatistas con lanza cohetes, si se ve cabron.

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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por Flysandpaper el 24/10/2010, 12:32 am

alguien sabe si el marcos entro en combate

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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por metalkat77 el 24/8/2011, 12:03 am

Flysandpaper escribió:alguien sabe si el marcos entro en combate

De hehco Luis Pasos hace referencia que los que estaban armados y en especial el cuerpo lo que equivaldría a oficiales de esa organización(a la cual marcos pertenece), teniedo armamento moderno, hicieron los primeros disparos, corrieron, no sin antes de mandar a los indigenas armados con palos como carne de cañón a morir a manos del fuego del ejercito según el para crear una imgen de un ejercito que mata gente indefensa armada solo con palos. Así que no creo que el propio marcos en si haya entrado en combate y nunca lo hará lo suyo es wa wa wa wa.

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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por metalkat77 el 24/8/2011, 12:06 am

Para mi como muchos la paración de esta organización guerrillera, tomo a muchos por sorpresa, era la primera vez que veía al ejercito batirse con una fuerza de combate si se le puede llamar así, pero a la vez sentía tristeza e impotencia de que mexicanos estuvieran combatiendo mexicanos, y aunque el conflicto armado duro segundos, por el cese al fuego ordenado por Carlos Salinas, marcó un parte aguas de que en un momento u otro podía haber una revuelta, pero aquellos quienes querían su revolución viose truncada por la victoria de Fox en el año 2,000

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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por asterix el 24/8/2011, 1:04 am

y aunque el conflicto armado duro segundos,


Como que segundos..???? scratch ..tuvo una duración de DOCE DÌAS....y esto porque el alto al fuego provino del Gobierno Federal....

Cosas para la historia....el FZLN....sigue con su declaratoria de Guerra al Ejermex...y estos los tildan de transgresores..pero asi ya llevan.....DIEZ Y SIETE AÑOS....ja....

Un saludo.




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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por GREYHOUND el 6/10/2011, 12:19 pm

Y SI CONTINUAMOS HABLANDO AHORA DE LA FUERZA DE TAREA ARCOIRIS.?


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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por GREYHOUND el 6/10/2011, 12:56 pm

Entrevista: Antonio Riviello Bazán, titular de Sedena (1998-1994)
“El Ejército paga caro el sistema desleal”

Desde que estalló en Chiapas el alzamiento del EZLN, Antonio Riviello Bazán, titular de Sedena con Carlos Salinas, plasma en un libro lo ocurrido en ese tiempo para “dejar constancia de hechos documentados, testimonios probados y guía de comentarios verdaderos, con la idea de no validar con mi silencio a personajes que, sin haber sido actores de esos acontecimientos, difundieron versiones equivocadas e imprecisas”.
2009-06-09•M.P.
.
El ex presidente Salinas de Gortari y el general de división Riviello Bazán. Foto: Martín Salas El Ejército y la Fuerza Aérea han pagado un precio muy alto por una democracia que no les sirve, por un sistema de gobierno que los ha usado de manera desleal para legitimar sus desaciertos o sus ambiciones.”

Antonio Riviello Bazán, general de división y secretario de la Defensa Nacional en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), con más de 60 años de servicio en el Ejército, llega a esta conclusión, entre otras, en un libro de escaso tiraje que dedica sobre todo a su gestión al frente de la institución castrense, en el que sobresale su responsabilidad de las operaciones en Chiapas a partir del 1 de enero de 1994.

Al dedicar su libro a los jóvenes soldados, clases y oficiales del Ejército, sostiene que “no ha sido tomado en consideración, que sin la actuación efectiva de las fuerzas armadas, México tendría hoy un gobierno muy distinto al que actualmente nos conduce”.

Ante el levantamiento armado del EZLN, el general Riviello Bazán lamenta que nadie en el interior del gobierno, “vamos ni siquiera al interior del propio instituto armado, nos hemos preocupado por recordar las bajas sufridas por el Ejército y la Fuerza Aérea en el cumplimiento de sus misiones constitucionales”.

Sin embargo, admitiendo como acciones para restaurar la gobernabilidad en el país, asegura que siempre ha existido una deferencia de los grupos inconformes.

“Hoy, nuevamente el Estado mexicano se ve en la imperiosa necesidad de empeñar a las Fuerzas Armadas en una lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado (el trabajo sucio), por tanto, es posible estimar que dentro de otros tres lustros o antes se esté confrontando este mismo fenómeno de desprestigio ante la sociedad mexicana”.

El levantamiento armado se preparó por lo menos 10 años antes de que se manifestara el 1 de enero de 1994, asegura Riviello Bazán, “sin que jamás se haya intentado siquiera investigar a los personajes que fueron mencionados como los que prepararon esta rebelión, o dar seguimiento a otras muchas líneas de investigación que conducían a delitos graves en contra de la patria”.

El obispo Samuel Ruiz era uno de esos personajes que prepararon el movimiento subversivo.

“Si la ley se viola y nada ocurre, la impunidad prevalece y es invitación a la violación del estado de derecho. Desde que nació el México independiente hasta nuestra época siempre han existido grupos inconformes con el sistema o forma de gobierno, pero que además muestran su desacuerdo con la persona que encabeza la nación. Se ataca con violencia verbal al sistema, al gobernante, a los que dirigen la nación, pero invariablemente al soldado, quizá por lo que el soldado representa: el sostén de las instituciones.”

De ahí que el general Antonio Riviello Bazán considere que “las fuerzas armadas deben ser absolutamente leales a su pueblo, a su comandante supremo y a las instituciones de la República; sin embargo, no pueden ni deben, como poseedoras de las armas de la nación, estar confiadas a los errores y aciertos de quienes, por voluntad de los ciudadanos, hoy ejercen el poder y mañana no.

“Deben entender que el liderazgo no emana de la ciega obediencia hacia una persona. Se debe hacer algo de manera urgente. Sólo dentro del marco de una democracia verdadera es posible conciliar los conflictos sin la fuerza y la violencia”, añadió.

Los verdaderos soldados, apunta Riviello Bazán, siempre han aceptado complacidos los cambios dentro de la Carta Magna, siempre que sean realizados dentro de los procedimientos constitucionales. Las fuerzas armadas han aceptado, en estricta disciplina, todas las decisiones políticas.

“Los soldados no defienden privilegios ni nostalgias, defienden los valores sagrados de la patria”.

El Ejército del 94

Al inicio de la administración de Carlos Salinas y a sugerencia del secretario de la Defensa Nacional se estableció como principio doctrinal que la nación tuviera un Ejército y una Fuerza Aérea relativamente pequeños, pero que respondieran efectivamente a los antagonismos, vulnerabilidades y amenazas que vivía el México que nos ocupa.

El general Riviello Bazán aclara que si tuviera que calificar la actuación de las tropas en el conflicto de Chiapas como soldado, como comandante, como responsable de organizar, administrar y preparar al Ejército y Fuerza Aérea, “se pensaría que implícitamente me estaría autocalificando; sin embargo, no es así. Soy el responsable de la conducción militar y asumo las consecuencias por los resultados y por mis decisiones, la calificación más válida, sería entonces, la que me otorgaran las tropas que participaron, sus comandantes, mi propio comandante y el pueblo de México: a ello me atengo”.

Pero el Plan de Seguridad y Defensa Nacional resultó poco práctico y el Ejército más pequeño de lo que Carlos Salinas quería y menos adiestrado de lo que se requería.

Ante los acontecimientos por venir, se pretendía restablecer el orden con cinco brigadas formadas por dos o tres batallones (300 hombres cada uno), con una capacidad operativa muy baja, sin apoyo de combate y de servicios, pues en el Teatro de Operaciones del Sureste (TOSE) solamente había una unidad de artillería y un regimiento de caballería motorizado.

No se contaba con un sistema logístico adecuado, pues dependía estrictamente del centro del país. No se había establecido la coordinación necesaria con las autoridades civiles; las bases aéreas tenían muchas deficiencias operativas en cuanto a equipo y personal.

Se carecía de coordinación con la Armada de México; no había suficientes medios de transmisiones y no existían las unidades de ingenieros de combate.

Para el mes de agosto de 1984, un informe pormenorizado determinó que las unidades se encontraban incompletas (vacantes, reclutas, gran número de comisionados, personal inexistente, etcétera), con un nivel de adiestramiento bajo, armamento en mal estado, cargos incompletos de municiones y un alto grado de corrupción.

Se tuvo que diseñar un nuevo tipo de vestuario y equipo para la tropa, adecuado al tipo de terreno y clima de cada región chiapaneca. Se unificó el armamento para contar con un solo calibre.

Sin embargo, la burocracia atrasó un año la reestructuración del TOSE, pues no se incluyó el gasto en el Presupuesto de Egresos de la Defensa Nacional de 1989.

Seguridad nacional

Y no sólo el problema del sureste del país encontró a un Ejército débil y mal preparado, sino carente absoluto de una concepción sobre la seguridad nacional.

Fue apenas en el periodo 1976-1982 cuando la secretaría de la Defensa Nacional tomó importancia sobre la seguridad nacional.

“Urgía rescatar el prestigio y respeto del Ejército ante el pueblo de México y, también, lo no menos importante, su institucionalidad”, señala el general Riviello en el capítulo XVII, “Aspectos políticos”. “Resultaba imprescindible que dejara de ser instrumento y juguete de políticos irresponsables que sólo buscaban mantenerse en el poder o hacer labor para engancharse en el próximo gobierno; se trataba de hacer un Ejército ejemplar, era importante elegir: ‘el pueblo o los partidos, México o los políticos’”.

El general Riviello Bazán habla como lo que es, como soldado, tal como lo hizo el 24 de enero de 1994 ante un nutrido grupo de generales de división, retirados: “Yo no deseo que se defienda al Ejército. El Ejército no necesita que lo defiendan, yo les he dicho que defiendan la verdad porque la verdad es la que interesa a todos”.

Y con esa misma tesitura, dice en su libro:

“La disciplina es imprescindible en los ejércitos, pero no es disciplina el silencio impuesto. Ni es disciplina la obediencia forzada. Las fuerzas armadas necesitan, de manera urgente, recuperar el respeto y el prestigio perdido. Hasta hoy sólo han sido blanco de ingratitudes, deslealtades y olvido. Y ante estas situaciones para los soldados mexicanos, únicamente les queda la satisfacción del deber cumplido”.

fuerzasarmadas@prodigy.net.mx

www.fuerzasarmadasmexico.blogspot.com

Del Colegio Militar a las fuerzas armadas

General de brigada de Estado Mayor, Antonio Riviello Bazán nació el 21 de noviembre de 1926 en el DF. Ingresó al Heroico Colegio Militar en 1942 como cadete numerario, egresando como subteniente de infantería. A lo largo de su carrera fue subdirector del Colegio Militar, comandante de la vigesimoprimera y vigesimoquinta zonas militares.

También se desempeñó como agregado militar y aéreo en la embajada de México en España.

Asimismo, ocupó puestos clave en la 27 Zona Militar, en Guerrero, durante la década de los años 70, junto con Enrique Cervantes Aguirre, quien sería nombrado titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, y Mario Guillermo Fromow García, quien posteriormente se convertiría en el procurador general de Justicia Militar.

Riviello Bazán fue nombrado secretario de la Defensa Nacional el 1 de diciembre de 1988 y dejó el cargo el 30 de noviembre de 1994.

Durante su gestión al frente el instituto armado continuó en la lucha contra el narcotráfico y apoyo a la población civil en casos de desastre. También es relevante su labor en la modernización del parque vehicular y equipo del Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos.
Actualmente funge como asesor del secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván.

Golpes y aciertos
En diciembre de 2008 fueron hallados en Chilpancingo, Guerrero, los cadáveres decapitados de nueve personas, de los cuales ocho eran militares y uno era el ex director de la Policía Preventiva estatal. Los cuerpos fueron encontrados en dos parajes de la autopista Acapulco-Cuernavaca, en la periferia de Chilpancingo.

Las cabezas de las víctimas fueron abandonadas a un costado de la tienda departamental, en el sur de Chilpancingo, dentro de una bolsa y con un mensaje sin firma, en el que se advertía: “Por cada uno que maten yo les voy a matar a 10 militares”. Este es considerado uno de los peores golpes al Ejército

Sin embargo, también ha habido aciertos importantes. Por ejemplo, la captura de otros capos como Sandra Ávila Beltrán, La reina del Pacífico; Juan Diego Espinosa, El Tigre; Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo; Jesús El Rey Zambada García; Jaime González Durán, El Hummer; Teodoro Mauricio Fino Restrepo, El Gaviota; Eduardo Arellano Félix, El Doctor, y José Joaquín Castillo, El Changel.


http://impreso.milenio.com/node/8588822

GREYHOUND
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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por GREYHOUND el 6/10/2011, 9:36 pm

Militarización y guerra sucia en Chiapas
El discurso oficial del Gobierno de Zedillo está lleno de referencias al diálogo, a la paz y al respeto de los pueblos indígenas de México. Un importante nombre de ejemplos de este discurso se pueden encontrar en la sala de prensa (virtual) de la Presidencia del Gobierno de México . Estos comunicados también hacen referencia a las grandes inversiones públicas que está llevando a cabo el Estado para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes a través del Fondo Nacional de Empresas Sociales (FONAES).

Pero esta política de imagen contrasta con los hechos que relatan, no solamente los mismos zapatistas y las comunidades que sufren la fustigación del Ejército y los grupos paramilitares, sino también en las denuncias que hacen diferentes organismos de derechos humanos, entre estos algunos nada sospechosos como ahora el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (México: las guerras sucias del presidente Zedillo. Manuel Revuelta. Le Monde Diplomatique, junio de1998) o Amnistía Internacional (Informe de Amnistía Internacional sobre la situación en Chiapas, 15 de enero de 1998 ). Algunas informaciones periodísticas también explican algo diferente. Detrás del discurso oficial se esconde una guerra soterrada y silenciosa, olvidada por los grandes medios de comunicación, un proceso de militarización del Estado de Chiapas (aumento de la presencia militar y la activación de grupos paramilitares), que hacen que la situación en Chiapas camine hacia cualquier lugar menos hacia una salida pacífica y dialogada.

La guerra de "baja intensidad"
En octubre de 1994, la estrategia contrainsurgente de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) en la Séptima Región Militar Mexicana (Chiapas) tenía, entre otros objetivos: "romper la relación de apoyo que hay entre la población y los transgresores de la ley" (se entiende el EZLN), y "organizar secretamente a ciertos sectores de la población civil; entre otros, ganaderos, pequeños propietarios e individuos caracterizados por un alto sentido patriótico, que serán utilizados para dar apoyo a nuestras operaciones" (México: las guerras sucias del presidente Zedillo. Manuel Revuelta. Le Monde Diplomatique, junio de1998). Esta estrategia recibió el nombre de "Plan de Campaña Chiapas 94", y se pudo al descubierto por la revista mexicana Proceso (núm. 1105, de 4 de enero de 1998). Esta misma revista aseguraba que la política de la SEDENA estaba encaminada a desplazar a las poblaciones que den apoyo a los zapatistas, considerados el principal elemento sostenedor del EZLN (apoyo alimentario, moral y político).

Desde 1994, la SEDENA ha construido más de 200 kilómetros de carreteras asfaltadas que penetran y cercan la zona donde se mueve el EZLN. El 5 de septiembre la SEDENA hacía pública la finalización de la carretera fronteriza del sur, que atraviesa la Selva Lacandona, paralela al río Lacandón, y que comunica Comitán con las zonas donde estén las bases de apoyo del EZLN. Según Le Monde Diplomatique, con esta carretera toda la zona donde se mueven los zapatistas está rodeada y es accesible, por diferentes puntos, en los modernos carros de combate que ha adquirido México en los últimos años (Stockholm International Peace Research Institute, SIPRI)
(Chiapas: inundaciones y guerras de baja intensidad con la iglesia al fondo. Manuel Revuelta. Le Monde Diplomatique, septiembre de 1998).

El aumento de la presencia militar y policial en el Estado de Chiapas en los últimos años ha sido espectacular. Según un informe de la CONAI (Comisión Nacional de Intermediación), "antes de febrero de 1995 se tenía conocimiento de 74 puntos geográficos con presencia de fuerzas militares y policiales. En agosto de 1997, estos puntos habían aumentado a 209..." (México: las guerras sucias del presidente Zedillo. Manuel Revuelta. Le Monde Diplomatique, junio de1998). Del mes de agosto de 1997 al mes de agosto de 1998, en nomás un año, los puntos con presencia militar pasaron de 209 a 239. El total de efectivos militares en el Estado de Chiapas varía según las informaciones, pero estaría entre los 60.000 y los 70.000 efectivos. También se han puesto en marcha programas de entrenamiento en el uso de armas, explosivos, "derechos humanos" y "psicología de movimientos sociales" para 4.500 policías. Y según las mismas informaciones, se ha anunciado la construcción de diez nuevos centros penitenciarios. El 10 de junio de 1998, el Ejército llevó a cabo una operación para desmantelar el municipio autónomo de San Juan de la Libertad (antes llamada El Bosque) y las comunidades de Chavajeval y Unión y Progreso. En esta operación participaron 1.200 militares. En la comunidad Unión y Progreso, la única donde estaban presentes los periodistas, murieron asesinados diez campesinos, los cuerpos de los cuales aparecieron tres días más tarde (Chiapas: inundaciones y guerras de baja intensidad con la iglesia al fondo. Manuel Revuelta. Le Monde Diplomatique, septiembre de 1998).

La fustigación de las comunidades por parte de las fuerzas de seguridad también parece evidente si hacemos caso de la información de los observadores de la organización mexicana Enlace Civil. Desde la comunidad de La Realidad dicen: "Desde el 30 de diciembre hasta el 11 de enero (1999), la fustigación militar ha sido continua, diariamente continúan pasando entre 35 y 40 vehículos militares entre tanques, blindados y lanzagranadas, carros con tropas armadas, policía militar (...). Continúan también los vuelos amenazadores de aviones y helicópteros militares, nomás se paran cuando llueve". La comunidad de Morelia (enero de 1999): "En esta comunidad los helicópteros sobrevuelan tres o cuatro veces al día, y a muy poca altura. Los días especiales, cuando hay asamblea, llegan a pasar hasta doce veces". El mismo relato aparece en las informaciones de las comunidades de Oventic y Roberto Barrios. Como se puede ver, la voluntad de paz y de diálogo del Gobierno de Zedillo no corresponde con la realidad que viven algunas comunidades indígenas del Estado de Chiapas.

MILITARIZACIÓN
El proceso de militarización que comenzó en México en 1994 se basa, según el informe de la Federación Internacional de Derechos Humanos en la ley "que establece las bases de coordinación del sistema nacional de seguridad pública" de 1995. De esta manera, se legisla el establecimiento de un Consejo Nacional de Coordinación de Seguridad Pública que, a la práctica, ha supuesto la injerencia del Ejército en la esfera de la seguridad pública en tiempos de paz tanto en les zonas de conflicto (Chiapas, Guerrero) como en las zonas urbanas.

El abasto de la militarización de Chiapas no se ha de restringir únicamente en la acción de las Fuerzas Armadas, así se afirma en un artículo publicado por la ONG SERPAJ (Servicio de Paz y Justicia), también se habría de entender como militarización las aciones de las fuerzas armadas orientadas a la organización militar de parte de la población civil, y también las acciones de sectores de esta población en el ámbito político y armado.

Según Onésimo Hidalgo i Gustavo Castro autores de Militarización y paramilitarización en Chiapas, el ejército federal no podía, en 1997, actuar directamente contra el EZLN a causa del Decreto Gubernamental La ley de concordia y pacificación por una paz Justa y digna en Chiapas. En este Decreto, el Gobierno establece que la Procuraduría General de la República ha de suspender las órdenes de aprehensión y el ejército se compromete a no patrullar y no ejercer ningún tipo de presión contra los integrantes del EZLN. Pero según los autores, "el ejército se ha dedicado a preparar grupos de tipo paramilitar de carácter campesino e indígena, para atacar las bases de apoyo y simpatizantes de la organización rebelde además que comienza a introducir la prostitución, el alcoholismo, la drogadicción, entre otras cosas no menos graves". Los autores acusan a los Gobiernos federal y estatal, las presidencias municipales del PRI, militares, policías de seguridad pública, etc., del proceso de militarización que padece Chiapas y lo cual se denomina como una guerra de baja intensidad.

En opinión de Hidalgo y Castro, el proceso de militarización en Chiapas entre 1994 y 1996 atravesó cinco etapas. La primera de ellas se inicia el 1 de enero de 1994 y se militarizan las zonas Altos y Selva. Durante esta primera etapa se dan múltiples desplazamientos de población civil.

La segunda etapa se inicia el 10 de febrero de 1995 con la ocupación militar de comunidades que estaban bajo control del EZLN. Se producen nuevos desplazamientos de las comunidades de apoyo zapatista hacia las montañas. Es en esta etapa que se inicia, según los autores, la paramilitarización instigada por el Gobierno de los municipios de Tila, Sabanilla, Tumbalá y Salto de Agua. La militarización de Chiapas continúa y en este periodo se calcula que hay alrededor de 34.000 soldados del Ejército Mexicano en Chiapas.

La tercera etapa se inicia en agosto de 1995. Al ejército mexicano situado en Chiapas se le añade la Policía de Seguridad Pública (PSP) que según los autores "provoca choques entre las organizaciones, fortalece a los grupos paramilitares, incrementa el número de presos políticos indígenas, ..." y genera desplazamientos de población. En esta etapa, los enfrentamientos armados ya no se producirán tanto entre el EZLN y el ejército mexicano como entre los paramilitares y los simpatizantes zapatistas, perredistas, sociedad civil organizada y católicos.

La cuarta etapa se inicia en 1996, cuando el Ejército Popular Revolucionario (EPR) comienza a actuar en Chiapas. El proceso de militarización de Chiapas recibe un nuevo empuje y están por aquellos lugares donde se cree que actúa el EPR.

Finalmente, los autores identifican una última fase que tendría su inicio en mayo de 1997 (momento de las elecciones para renovar la Cámara de Diputados y Senadores, y también las presidencias de algunos estados). Durante esta última fase, los ataques del Ejército se han dirigido hacia un amplio abanico de personas y organizaciones, entre ellas: el obispo de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz, sacerdotes, ONG defensores de los derechos humanos, periodistas, abogados, organizaciones campesinos, extranjeros solidarios con luchas sociales, maestros, etc.

La militarización de la zona se puede apreciar en los mapas siguientes:

Militarización, 1999.
Desplazados




PARAMILITARES
La paramilitarización. Interpretaciones diversas de su surgimiento y finalidad

Según Alfonso Torres, nombrado por Víctor Campa Mendoza, la paramilitarización es obra del Ejército mexicano, que le ha inspirado y alimentado económicamente. Según el autor, la razón por la cual Chiapas es propensa a la extensión de la paramilitarización es la existencia de una intensa xenofobia. Por otro lado, las actuaciones de los paramilitares está relacionada en parte con la propiedad de la tierra. Según Eric Wolf, mencionado por Campa Mendoza, "los paramilitares se han apropiado de las pertenencias de los desplazados y las han repartido entre el resto de la población no armada sin tierra que optó por no marchar, tanto por satisfacer a éstos como por legitimar el poder usurpado, además de hacer imposible el retorno indeseado de los desplazados". En muchas ocasiones, los paramilitares que han hecho huir a la población que habitaba y cultivaba ciertos terrenos ha vendido estos terrenos a otras personas, personas que se convierten en propietarios, pero que no han robado y que han invertido su trabajo y esfuerzo en la nueva tierra adquirida.

Según Fernando Ramírez Aguilar, también nombrado por Campa Mendoza, la paramilitarización proviene de los kaibiles de Guatemala. Los kaibiles forman parte de los que se denominan como a cuerpos de elite del Ejército de Guatemala, y surgieron en 1974 como un "agrupamiento militar contrainsurgente, y se han convertido en la mejor escuela en Latinoamérica para combatir la guerrilla". Según Ramírez, más de 50 militares mexicanos se han preparado con ellos desde 1994.

Organización y acciones de los paramilitares en Chiapas

Los grupos paramilitares en Chiapas tienen sus antecedentes, según un informe de 1996 del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, en las llamadas guardias blancas que aparecieron entre 1958 y 1964 en el Estado. Las guardias blancas, contratadas por caciques y latifundistastrataron de ejercer, con más o menos éxito, cierto control sobre las tierras y sobre los indígenas campesinos que reclamaba algún derecho sobre éstas. Tanto los caciques como los terratenientes tienen estas guardias como cuerpos de policías particulares.

Los paramilitares de Chiapas han sido "interpretados como un grupo de civiles armados al margen de la ley que cometen actos delictivos para proteger intereses personales o caciquiles. Se identifican como grupos filiales al PRI, patrocinados por funcionarios públicos que desean mantener el control económico político y social a partir de mecanismos de terror paramilitar". Además, estos grupos paramilitares gozan de impunidad y de diferentes privilegios y cuentan con la connivencia de las fuerzas de seguridad pública.

En Chiapas, y según el informe mencionado se pueden distinguir entre guardias blancas y paramilitares. De manera que los primeros serían grupos de mercenarios armados al servicio de intereses de grandes terratenientes, y los que según serían "grupos de base surgidos del clientelismo y la coptación estatal como parte de una estrategia de control y faccionalización por la recuperación y el dominio de espacios políticos mediante la represión armada de las fuerzas democráticas". Nosotros los trataremos según.

Según un informe de febrero de 1998 realizado por los centros de derechos humanos Miguel Agustín Pro Juárez y Fray Bartolomé de las Casas, en Chiapas, los grupos paramilitares se organizan bajo estructuras policíacas y militares, y actúan de forma colectiva. Según recoge el informe, su composición es variada: campesinos, indígenas, caciques y terratenientes afiliados al PRI, etc. Se afirma que los grupos paramilitares son entrenados por militares y exmilitares, y se confirma la unión entre paramilitares y fuerzas militares, de retruque, la presencia o conocimiento tanto desde el punto de vista estatal como federal de estos grupos. De hecho, en el informe se acusa directamente estas instancias de lo que se nombra como una guerra de baja intensidad: "Mediante la creación y apoyo a los grupos paramilitares, el Gobierno pretende generar el miedo en la gente, de suerte que acepten la militarización como una medida necesaria de protección, al mismo tiempo que se deteriora el tejido social y se impide, con eso, cualquier oposición organizada a las políticas oficiales".

Las posiciones de los Gobiernos federal y del Estado de Chiapas parecen favorecer a los paramilitares. De esta manera, el diputado federal Gilberto López y Rivas , que en el momento de realización del informe (30 de abril de 1999) era presidente de turno de la Comisión de Concordia y Pacificación, afirma que "en cuenta de acabar con esta impunidad (la de los paramilitares) el Gobierno de Chiapas que encabeza el Gobernador interino Roberto Albores Guillén pretende aplicar una Ley de Amnistía que, a la práctica, equivaldría al perdón de los crímenes y la evasión de la responsabilidad de los integrantes de estos grupos armados. En la situación actual del Estado, en la cual las guardias blancas y los grupos paramilitares no han estado desarmados ni sometidos a juicio por los múltiples crímenes cometidos, la amnistía nomás agrava las condiciones que hacen posibles los brotes de violencia".

A su vez, los paramilitares actúan con total impunidad y sirven, en muchas ocasiones, como una vanguardia de las fuerzas regulares mexicanas. Las relaciones entre el ejército mexicano y grupos paramilitares se hace evidente en la denuncia del diputado Gilberto López y Rivas , en la cual se afirma que hay reuniones documentadas entre jefes militares y organizaciones de base de grupos paramilitares, y jefes militares y organizaciones rivales de bases de el EZLN.

Por otro lado, los componentes de los grupos paramilitares reciben beneficios tales como, según los mencionados informes de los centres de derechos humanos Fray Bartolomé de las Casas y Miguel Agustín Pro Juárez , salarios, armas, uniformes o ventajas políticas. Asimismo, los grupos paramilitares pueden actuar en alianza con otros grupos. Los grupos aliados a los paramilitares detectados en Chiapas son "grupos religiosos libres, empresarios, transportistas, periodistas, maestros miembros de SOCAMA (Solidaridad Campesino Magisterial) y propietarios de fincas". En el informe se denuncia qué grupos paramilitares acompañados de miembros de la Policía de Seguridad Pública han atacado población civil y simpatizantes zapatistas.

En el mismo informe se acusa directamente a las autoridades del Estado de Chiapas de ser las responsables de la masacre de Acteal. Según el informe, Felipe Vázquez Espinosa, director regional de la Policía de Seguridad Pública, declaró: "Mis instrucciones eran verificar si las persones que llevaban armas pertenecen o no al PRI, y en el caso que fuesen militantes del PRI, había de dejarlos libres". A su vez, el Gobierno federal ha actuado en una línea muy concreta y ha favorecido el desarmamento de los grupos armados de apoyo o simpatizantes de los zapatistas, pero no ha favorecido el desarmamento de los grupos paramilitares. En muchas ocasiones, tal como se señala en el informe, la consecuencia más directa de esta actuación es el incremento de los refugiados internos, sobre todo, en la zona de Los Altos de Chiapas.

Por su parte, el informe del diputado Gilberto López y Rivas define a los paramilitares como la fuerza contrainsurgente por excelencia en Chiapas. Mientras el ejército mexicano se dedica a cuestiones de tipo guerra psicológica, guerra electrónica y demostraciones de fuerza, los paramilitares se ocupan de las acciones armadas y directas contra el EZLN, sus bases de apoyo y la población civil. Según este informe, los paramilitares serían el resultado de la necesidad tanto del Gobierno federal como estatal de equilibrar fuerzas respecto al EZLN. Los paramilitares jugarían el papel que los militares no podían jugar, ya que el ejército mexicano había sufrido un grave desprestigio en el ámbito nacional e internacional por sus violentas actuaciones. Se afirman a un mismo tiempo las relaciones entre paramilitares y militares, de manera que según el informe de López "hay evidencias que permiten inferir vínculos entre el ejército y los grupos paramilitares". En estas se demuestran que el uso de paramilitares está previsto en la estrategia militar aplicada en Chiapas.

El Gobierno estatal y federal reconoce según el informe presentado por López y Rivas la existencia de grupos de civiles armados con armas de alto poder, uniformados, organizados y equipados como si fueran un ejército y que cometen agresiones en contra de comunidades indígenas y organizaciones sociales. "La violencia que los caracteriza se dirige principalmente contra civiles desarmados a los cuales atribuyen una filiación política de oposición o simpatías con el EZLN". Según el informe, los grupos paramilitares denunciados de manera reiterada han sido:

Paz y Justicia: legalmente están inscritos bajo el nombre de Desarrollo, Paz y Justicia Asociación Civil. Esta organización recibe fondos gubernamentales y opera con un estado mayor, tal como lo hace el ejército. Además, juzgan a los detenidos, las acusaciones que han hecho, entre otras, acusaciones relacionadas con renegar del PRI, afiliarse al PRD o ser miembros del EZLN. El resultado de las sentencias que administran pueden ir del pago de una multa hasta la muerte.
Movimiento Indígena Revolucionario Antizapatista (MIRA): se cree que pudo haber intervenido en los secuestros de dos profesores, Emilio López Gómez y Rodolfo Gómez López, ambos del municipio de Las Margaritas.
Los Chinchulines: está activo desde 1995, en este año se estimaba que tenía cerca de 250 miembros, organizados en comandos, y con uniformes de la Policía de Seguridad Pública. "En la región en la cual operen, Chilón y Nicolás Ruiz, se les considera como un frente para bloquear la comunicación entre los zapatistas de Las Cañadas y los del norte de la selva". "Han atacado alcaldías del PRD, [...], y se comportan como una autoridad local de facto: monopolizan concesiones del transporte público, cobran multas y realizan detenciones". En el mes de febrero de 1999 los últimos seis chinchulines apresados fueron puestos en libertad.
Tomás Munzer: Según el informe, este grupo nace en 1992 y se encarga de contener las invasiones de tierra en el valle de Ocosingo. Pero se tienen informaciones que hacen referencia a que este grupo ha recibido entrenamiento militar, utilizan uniformes y armas de fuego.
Fuerzas Armadas del Pueblo: operen desde 1994, se estima que están compuestos por unas 50 personas uniformadas y armadas. Se les considera autores de al menos 46 secuestros.
Alianza San Bartolomé de Los Llanos: se cree que son de orientación priísta y se han aliado en ocasione con otros grupos paramilitares como Los Chinchulines.
Degolladores: actúan sobre todo en Los Altos y se les atribuyen expulsiones masivas y violentas de indígenas evangelistas.
Otros grupos paramilitares identificados, en este caso por el Frente Zapatista de Liberación Nacional son:

Máscara Roja (grupo considerado como responsable de la matanza de Acteal , Los Puñales o Frente Cívico Luis Donaldo Colosio.








La Escuela de las Américas
La "Escuela de las Américas" (School of the America's, SOA) del Ejército de los EUA nació en1946 como "US Army Latin American Training Center" (Centre de Entrenamiento Latinoamericano del Ejército de los EUA) con sede en Panamá. En un primer momento (en la década de los 50), la lucha contrainsurgente no era el centro de sus actividades. Los entrenamientos en la lucha contrainsurgente de militares latinoamericanos no se desarrolló hasta la llegada de J. F. Kennedy a la Casa Blanca (1961). En la década de los 50 era la CIA la encargada de llevar a cabo la guerra sucia contra cualquiera que pusiera en cuestión el orden establecido (no era necesario ser miembro de una guerrilla revolucionaria para ser un objetivo de los EUA). En un documente de la CIA, desclasificado recientemente, aparecía un manual de aquella época llamado Estudio del asesinato. En este manual se daban una serie de recomendaciones, consejos e instrumentos para los "chicos de la CIA". "El manual es un catálogo útil de consejos e instrumentos. Algunas de las sugerencias eran: la utilización de instrumentos contundentes, afilados, caídas de 75 pies sobre una superficie dura, accidentes de coche planificados, fusiles, incendios provocados y explosivos. En la última parte aparecía un diagrama, "la técnica del aula de reunión", que no hacía referencia a como conducir una reunión, sino a como entrar y matar a todos, dejando detrás pruebas para implicar a los opositores ". En aquel manual también podemos encontrar consejos para la defensa de la democracia, como por ejemplo: "Puede ser necesario asesinar un líder político con una carrera ascendente, si este representa un peligro claro para la causa de la libertad", o "el accidento más eficiente en un asesinato simple es una caída en una superficie sólida desde 75 pies o más. Sirven ascensores, escaleras, ventanas y puentes, aunque las caídas al agua no son fiables" (Textbook Repression: US Training Manuals Desclassified, Lisa Haugard. Revista Covert Action Quartely, núm. 61, verano de 1997). Con estos consejos nos podemos hacer una idea de la práctica y la particular visión de la "democracia" y la "libertad" de la Administración de los EUA y de su brazo ejecutor en aquellos años (50-60).

Al final de la década de los 50 y principio de la década de los 60, una serie de acontecimientos hicieron replantar la política y los cursos de la SOA. La victoria y la consolidación de la revolución cubana puso de manifestó que los oficiales cubanos (miles de ellos preparados por la SOA) no pudieron hacer frente a la guerrilla de Fidel Castro y del Che Guevara. La derrota francesa en Argelia, el estallido de las luchas revolucionarias en Colombia y en Venezuela, pusieron de manifiesto que la estratagema de defensa contra un enemigo exterior no era válida cuando el enemigo provenía del interior.
El presidente Kenedy replanteó los cursos de la SOA (que pasó a llamarse Escuela de las Américas durante su administración, en 1963). Los nuevos cursos estaban diseñados para hacer frente a la "guerra de guerrillas", cursos denominados de seguridad interna: contrainsurgencia, contrainteligencia, inteligencia militar, guerra irregular y operaciones de selva.

A la década de los 60, la CIA continuó con su prolífica creación de manuales. Por ejemplo, KUBARK Contraintelligence Interrogation - 1963 (KUBARK Interrogación de contrainteligencia), que sirvió de base en los estudios y entrenamientos que llevaban a cabo en la SOA. Este sirvió de base para la creación del manual Human Resource Exploitation Traning Manual - 1983, HRET-83 (Manual de Entrenamiento en la Explotación de Fuentes Humanas), que ha sido utilizado por la CIA hasta el 1995. No entraremos más a describir las enseñanzas de la SOA, tan solo reproduciremos las palabras de un militar de Honduras graduado en la SOA (extractos de un documental de Robert Richter, Dentro de la Escuela de Asesinos), un ejemplo: "La Escuela siempre fue un frente para otras operaciones especiales, operaciones clandestinas. Ellos (los norteamericanos) llevaban gente de la calle (pobres, sin techo) a la base y los expertos nos entrenaban como obtener información utilizando la tortura. Fuimos entrenados para torturar seres humanos. Ellos tenían un médico, un médico de los EUA, que se dedicaba a enseñar a los estudiantes las partes del cuerpo donde se podía torturar para obtener información sin causar la muerte al detenido". Para ver más información respecto de estos manuales y sus enseñanzas en el arte de la tortura, podéis consultar Investigación Especial. "Campus México" de la Escuela de Asesinos, Nuevo Amanecer Press - Europa, 29 de marzo de 1998.

También la teología de la liberación tuvo una presencia importante en los cursos de la SOA. La existencia de un curso titulado La Iglesia en América Latina, encaminada a enseñar los peligros de la Teología de la Liberación, lo demuestra. El artículo de la revista Proceso, que hizo público el "Plan de Campaña Chiapas 94", afirma que el encargado de hacer el análisis histórico, sociológico, económico, político y religioso del conflicto, era el General José Juan Rivas Peña, destinado en la 23a zona militar junto con otros graduados en la SOA. En este informe, Rivas Peña afirmaba: "no es hasta a la llegada del obispo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz García, cuando los valores tradicionales comienzan a ser trastocados con la intención, en principio, de dignificarlos, llevarlos de su ignorancia, pobreza y marginación. Lamentablemente, esta modificación de los valores indígenas fueron influidos bien pronto por los teólogos de la liberación (...). El Vaticano es el causante indirecto del conflicto de Chiapas, teniendo como patrocinador directo la corriente contaminada de la teología de la liberación en México, apoyados por sus homólogos latinoamericanos y por la mayoría del clero católico nacional, utilizando como ejecutores: organizaciones socialistas y políticas, mafias y grupos descontentos con el Gobierno" (revista Proceso, núm. 1105, de 4 de enero de 1998). No es la primera vez que alumnos de la SOA acusan a sector de la Iglesia católica de fomentar la insurgencia. Fueron graduados por la SOA los que asesinaron al obispo salvadoreño Óscar Romero en 1980 (concretamente miembros de un Escuadrón de la Muerte llamado ORDEN), y recordemos el atentado que sufrió el mismo obispo Samuel Ruiz en noviembre de 1997, perpetrado por el grupo paramilitar Paz y Justicia.

Al final de los años 70, la SOA disminuyó su actividad. El presidente Jimmy Carter recortó el dinero que se destinaba a la SOA, en un intento de poner énfasis en los derechos humanos y por las informaciones que denunciaban que muchas de las violaciones de los derechos humanos en Latinoamérica eran realizadas por graduados de esta escuela. En 1980, esta política varió diametralmente con la llegada a la presidencia de Ronald Reagan. En 1984, bajo la presidencia de Ronald Reagan, la escuela se traslada a Fort Benning, Geòrgia, donde hoy día todavía está ubicada. Después de dejar Panamá, el diario panameño La Prensa, bautizó esta escuela con el nombre de Escuela de Asesinos, y el presidente Jorge Illueca dijo que la SOA era "la base más grande de desestabilización de América Latina". En la década de los 90, la Investigación llevada a cabo por la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas sobre las violaciones de los derechos humanos durante la guerra en El Salvador, demostró que 47 de los 67 oficias del Ejército salvadoreño acusados de asesinatos, violaciones y torturas eran graduados por la Escuela de las Américas (School of the America's, SOA). En la actualidad, miles de persones se están organizando en América Latina y en los Estados Unidos para cerrar la SOA.




La Escuela de las Amèricas y los militares mexicanos
Los primeros militares mexicanos llegaron a la SOA en 1953. Recibieron instrucción en el uso de la artillería, tácticas de infantería, policía militar, ingeniería, etc., pero no en la lucha contrainsurgente. Aún quedaban muchos años para que se instaurara la doctrina de la guerra de baja intensidad y para que la amenaza insurgente se manifestara en forma de levantamiento zapatista en Chiapas. En los años 70 la colaboración entre la SOA y México aumentó considerablemente. Durante los años 60 (1961-1970) los oficiales mexicanos asistieron a 75 cursos, en la década de los 70 (1971-1980) el número de cursos aumentó hasta 197. Muchos de los alumnos mexicanos de la SOA en la década de los 70 tienen hoy día cargos importantes en la lucha contrainsurgente en México y, en concreto, en la lucha contra el EZLN en Chiapas y contra el Ejército Popular Revolucionario (EPR) en el Estado de Guerrero. En la década de los 80, la colaboración continuó aumentando, los cursos en que participaron militares mexicanos fueron 533. Hemos de tener en cuenta que también la oferta aumentó gracias al presidente Ronald Reagan. Per es en la década de los 90 cuando México pasa de ser uno de los países de América Latina que menos alumnos aportaba a ser el primero de la lista. Hasta 1997, los cursos realizados por militares mexicanos fueron 533 (más que en toda la década anterior). El punto de inflexión lo encontramos, es claro, en el año 1994, coincidiendo con el levantamiento del EZLN en Chiapas. De los 15 cursos en que tomaron parte militares mexicanos en 1994, se pasa, en 1997 a 333 cursos. 102 de inteligencia militar, 15 de operaciones psicológicas, 10 de operaciones cívicomilitares y 108 de entrenamiento.

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Re: Movimiento Zapatista

Mensaje por asterix el 6/10/2011, 11:30 pm

Golpes y aciertos
En diciembre de 2008 fueron hallados en Chilpancingo, Guerrero, los cadáveres decapitados de nueve personas, de los cuales ocho eran militares y uno era el ex director de la Policía Preventiva estatal. Los cuerpos fueron encontrados en dos parajes de la autopista Acapulco-Cuernavaca, en la periferia de Chilpancingo.

Las cabezas de las víctimas fueron abandonadas a un costado de la tienda departamental, en el sur de Chilpancingo, dentro de una bolsa y con un mensaje sin firma, en el que se advertía: “Por cada uno que maten yo les voy a matar a 10 militares”. Este es considerado uno de los peores golpes al Ejército


Cierto y lamentable..un servidor tambien contabiliza a los SIETE decapitados del Ejermex en la misma capital de Monterrey en el 2009....

Y el encuentro frontal de la SEDENA vs la Guardia Personal del Tony Tormentas en una bodega repleta de droga en Tamaulipas en el 2007 ..el mugroso la libró por esa vez....hubo bajas importantes de los marranos...pero las bajas fatales de la SEDENA casi estuvieron a la par...tanto....que la cifra ES CONSIDERADA SECRETA a nuestros días...

Un saludo.

    Fecha y hora actual: 23/7/2014, 6:45 am